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Abierto de Palermo: La Natividad venció a La Dolfina y es campeón por primera vez

En una vibrante definición, el equipo de los Castagnola ganó el máximo torneo del mundo al vencer por 15-13 al de Adolfo Cambiaso; primera conquista de Polito Pieres y Nachi Du Plessis

El polo tiene un nuevo rey. Tal vez no un príncipe heredero, porque el año que viene quizás sea otro el monarca. Pero esta final en la que el colosal Adolfo Cambiaso abdicó sin contemplaciones ante sus sobrinos, o bien en la que el imperial La Dolfina entregó la corona al brillante La Natividad, parece abrir otra época en el deporte. Palermo se rindió ante un nuevo equipazo, que gusta por juego, juventud, parentesco, desfachatez. La Natividad es el campeón del Argentino Abierto no sólo porque le ganó a La Dolfina por 15 a 13, sino también hizo varias cosas bien fuera de la cancha para algún día ser esto que hoy es.

El equipo verde dominó desde el principio. Jugó mejor casi todo el partido. Llegó a quedar 10-5 en el quinto chukker, y 13-9 a falta de un período. Pero La Dolfina es La Dolfina, y Cambiaso sigue siendo Cambiaso, a sus 46 años. Con tres goles goles del crack en 66 segundos, el conjunto azul se puso en partido: 12-13. Y entonces la final se puso incandescente. Griterío en La Catedral. Gol de uno, gol del otro. Hasta que Camilo Castagnola, el más joven a sus 18 años y con proyección de crack, definió el triunfo a poco más de un minuto y medio. Sin embargo, la figura fue su hermano Bartolomé, por defensa y por ataque: anotó nada menos que 6 tantos.

El partido fue un duelo de estilos. La Dolfina se bastó en su líder y en general eligió un juego corto y lento; era una manera de tener la posesión de la bocha y de bajarle la velocidad a un desarrollo en el que, si La Natividad tomaba envión, se volvía incontenible. Pero como la marca de los verdes fue buena y estuvieron rápidos de mente para los pases inmediatos, los contraataques resultaron letales. La Natividad resolvía en pocos segundos lo que a su adversario le costaba tiempo y esfuerzo, y pocas veces conseguía.

Tener a Cambiaso y a David Stirling, con su carácter y su experiencia en finales, y la garra de Francisco Elizalde le permitió esa remontada tan amenazante en el desenlace. Pero a los Castagnola y Pablo Pieres no se los pasa por encima. Los chicos son jóvenes, pero tienen carácter. Polito Pieres tenía hambre de Palermo como quizás ninguno. E Ignatius Du Plessis jugó quizás como nunca en su vida: duro de pasar y un habilitador impresionante desde el fondo.

Síntesis de La Natividad vs. La Dolfina

  • La Natividad: Camilo Castagnola, 9; Pablo Pieres, 9; Bartolomé Castagnola (h.), 9, e Ignatius Du Plessis, 9. Total: 36.
  • La Dolfina: Alejandro Muzzio, 8; Francisco Elizalde, 9; David Stirling, 10, y Adolfo Cambiaso, 10. Total: 37.
  • Progresión: La Natividad, 3-1, 4-4, 6-4, 9-5, 10-6, 11-7, 13-9 y 15-13.
  • Goleadores de La Natividad: C. Castagnola, 6 (3 de penal y 1 de córner); Pieres, 2; B. Castagnola, 6, y Du Plessis, 1. De La Dolfina: Muzzio, 3; Elizalde, 2; Stirling, 2, y Cambiaso, 6 (3 de penal).
  • Jueces: Gastón Lucero y Guillermo Villanueva (h.). Árbitro: Martín Pascual.
  • Cancha: Nº 1 de Palermo.

Los premiados

  • Trofeo Gonzalo Heguy al mejor jugador de la final: Bartolomé Castagnola (h.).
  • Premio Javier Novillo Astrada al máximo goleador del campeonato: Camilo Castagnola, con47 tantos.
  • Trofeo Revelación Rubén Sola: Adolfo Cambiaso (n.).
  • Copa Fomento Equino al jugador mejor montado de la final: Pablo Pieres.
  • Premio Gonzalo Tanoira al polista mejor montado del certamen: Adolfo Cambiaso (h.).
  • Premio Fair Play al jugador más disciplinado del torneo: Camilo Castagnola.
  • Premio Reconocimiento a la Trayectoria: Adolfo Cambiaso (h.).
  • Copa Lady Susan Townley al mejor caballo jugador de la final: Monkey Puzzle, de Pablo Pieres.
  • Premio Asociación Argentina de Criadores de Caballos de Polo al mejor producto jugador inscripto raza polo argentino y Premio Sociedad Rural Argentina: Open Easy Game, de Bartolomé Castagnola (h.).

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