Alvear: Dos historias, un mismo desafío: animarse a emprender
La Fundación para el Desarrollo Regional realizó en Intendente Alvear una nueva edición del ciclo “Mujeres que Impulsan”
Con el objetivo de generar un espacio de inspiración, intercambio y aprendizaje a partir de experiencias reales, la Fundación para el Desarrollo Regional (FDR) llevó adelante en Intendente Alvear una nueva edición del ciclo “Mujeres que Impulsan”, un conversatorio que reunió a emprendedores, estudiantes, vecinos y representantes de distintas instituciones de la región.
La actividad contó con la participación de la presidenta de la Fundación para el Desarrollo Regional, Yolanda Carrizo; las intendentas Fernanda Alonso, de General Pico, y Agustina García, de Intendente Alvear, además de público de la localidad y de ciudades vecinas que se acercó para escuchar las experiencias de dos emprendedoras que, desde ámbitos muy diferentes, decidieron transformar una idea en un proyecto de vida.
Las expositoras fueron Paula Gette, directora de La Quimera, Cultura y Arte, sala de teatro independiente de Intendente Alvear, y Virginia Campo, creadora de Pastus Huevo de Campo, emprendimiento dedicado a la producción de huevos provenientes de gallinas libres de jaulas.
Durante el conversatorio, ambas compartieron en primera persona el recorrido que las llevó a concretar proyectos innovadores para la localidad, repasando los desafíos, las decisiones y los aprendizajes que debieron afrontar para convertir una idea en una realidad.
“En el camino nos encontramos con todo tipo de opiniones. Algunos pensaban que estábamos locos y otros nos acompañaban. Nosotros tomamos cada crítica como un impulso para demostrar que lo que estábamos haciendo tenía sentido. Estábamos convencidos del proyecto”, expresó Virginia Campo.
Virginia Campo recordó que el proyecto nació mientras vivía junto a su pareja en Australia, cuando comenzaron a pensar cómo reinventarse al regresar a la Argentina. La decisión de volver a Intendente Alvear, apostar por la producción local y desarrollar un modelo basado en el bienestar animal y la economía circular marcó el inicio de un emprendimiento que hoy continúa en crecimiento. En su relato también destacó el esfuerzo de los primeros años, la reutilización de materiales para construir la infraestructura, la capacitación permanente y el acceso a herramientas de financiamiento que les permitieron ampliar la producción.
Por su parte, Paula Gette compartió la experiencia de consolidar una sala de teatro independiente, un espacio cultural que implicó años de formación, gestión e inversión. Destacó la importancia de profesionalizar cada paso del proyecto, acceder a programas de acompañamiento y sostener una red de trabajo con otras salas teatrales del país, convencida de que la capacitación y el intercambio de experiencias son fundamentales para garantizar la continuidad de los proyectos culturales.
A lo largo del encuentro, las dos emprendedoras coincidieron en que el crecimiento requiere asumir desafíos, adaptarse a los cambios y sostener la convicción incluso frente a las dificultades. Sus testimonios pusieron en valor la perseverancia, la innovación y el compromiso como motores para construir emprendimientos con impacto en la comunidad.
La jornada dejó un mensaje inspirador para quienes participaron del conversatorio: detrás de cada proyecto que hoy genera oportunidades existe una historia de trabajo, decisiones y perseverancia. Compartir esas experiencias no solo permite conocer el camino recorrido por quienes emprendieron, sino también motivar a nuevas personas a animarse a transformar sus ideas en realidad.

