La Pampa: un peón rural fue condenado por golpear brutalmente a su pareja y fracturarle la cara a su jefe
El hombre recibió una pena de un año y cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo tras un juicio abreviado. Tenía el beneficio de la “probation” por haberle fracturado la cara a su jefe, pero lo perdió al atacar con ferocidad a su mujer en dos oportunidades.
En un fallo dictado por el Juzgado de Control de Santa Rosa, la justicia pampeana puso tras las rejas a un empleado rural por una seguidilla de violentos episodios ocurridos entre 2025 y 2026. A través de un acuerdo de juicio abreviado, el imputado fue condenado a un año y cuatro meses de prisión efectiva, perdiendo todos los beneficios legales previos.
El violento historial del condenado comenzó a escribirse el 6 de abril de 2025 en un predio rural. Aquel día, enfurecido porque el encargado del lugar le impartió directivas laborales, lo atacó salvajemente: tras un certero golpe de puño lo tiró al piso y continuó dándole patadas hasta dejarlo inconsciente, provocándole una grave fractura en la órbita del ojo izquierdo. Por este hecho, había logrado evadir la cárcel temporalmente gracias a una Suspensión del Juicio a Prueba (probation) dictada por el juez Carlos René Ordas.
Sin embargo, su actitud violenta no cesó. El 2 de marzo de 2026, el peón desató su furia contra su propia pareja. Según consta en el expediente judicial, ingresó de forma violenta al baño mientras la mujer se duchaba, la tomó de los pelos intentando sacarla a la fuerza y le dio un puñetazo en la cabeza. La agresión continuó luego en la vereda de la vivienda y finalizó adentro, donde la tomó del cuello hasta que la intervención policial logró frenarlo.
Apenas dos meses después, a principios de mayo, el calvario se repitió. El agresor empujó a la víctima contra la heladera y le pateó la espalda. Ante la desesperación, la mujer tomó un cuchillo para defenderse; él salió de la casa pero regresó a los pocos minutos, rompiendo la puerta de ingreso a patadas. Los vidrios estallados terminaron provocándole cortes a la mujer, quien logró dar aviso a la policía.
Frente al abrumador peso de las pruebas, la fiscal Alejandra Gabriela Moyano y los defensores del acusado llegaron a un juicio abreviado. El juez Gabriel Lauce Tedín homologó el acuerdo judicial, revocando de forma inmediata la probation que gozaba el trabajador. Lo declaró culpable de lesiones graves, lesiones leves calificadas por el vínculo (dos hechos), daño y violación de domicilio en contexto de violencia de género, disponiendo su inminente traslado a un establecimiento penitenciario provincial.

