{"id":17619,"date":"2025-11-10T08:41:13","date_gmt":"2025-11-10T11:41:13","guid":{"rendered":"https:\/\/notipampa.com\/?p=17619"},"modified":"2025-11-10T08:41:15","modified_gmt":"2025-11-10T11:41:15","slug":"villa-epecuen-el-pueblo-aristocratico-que-quedo-7-metros-bajo-agua-y-las-ruinas-que-emergieron-como-atractivo-turistico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/notipampa.com\/?p=17619","title":{"rendered":"Villa Epecu\u00e9n, el pueblo aristocr\u00e1tico que qued\u00f3 7 metros bajo agua y las ruinas que emergieron como atractivo tur\u00edstico"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por la salinidad de su laguna, fue un destino medicinal para las familias patricias bonaerenses. Pero en 1985 y por falta de obras se produjo una tr\u00e1gica inundaci\u00f3n. Durante casi cuarenta a\u00f1os, tuvo un solo habitante; ahora est\u00e1 desierto<br><\/strong><br>Una lluvia torrencial. Una sudestada que empuj\u00f3 el agua con fuerza. Una madrugada apocal\u00edptica que se sum\u00f3 al verdadero motivo de la tragedia: una obra hidr\u00e1ulica que hab\u00eda quedado a mitad de camino sin que a nadie pareciera importarle el destino de todo un pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche del 10 de noviembre de&nbsp;<strong>1985<\/strong>, hace exactamente cuarenta a\u00f1os,&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/sociedad\/2022\/11\/10\/villa-epecuen-el-pueblo-que-emergio-del-agua-y-el-unico-habitante-que-vive-en-sus-ruinas-legendarias\/\" target=\"_blank\"><strong>Villa Epecu\u00e9n<\/strong><\/a>, una localidad de unos&nbsp;<strong>1.500 habitantes&nbsp;<\/strong>en el<strong>&nbsp;sudoeste bonaerense<\/strong>&nbsp;que hab\u00eda sido el destino de vacaciones de la aristocracia de la provincia, empez\u00f3 a sumergirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasar\u00edan unos veinte a\u00f1os para que el agua, que lleg\u00f3 a superar los siete metros de altura, empezara a bajar. De debajo de la&nbsp;<strong>inundaci\u00f3n&nbsp;<\/strong>que hizo desaparecer el peque\u00f1o pueblo emergieron sus&nbsp;<strong>ruinas<\/strong>, carcomidas por el agua especialmente salada que las hab\u00eda tapado y por el tiempo que hab\u00eda pasado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un destino para los m\u00e1s ricos<\/h2>\n\n\n\n<p>Villa Epecu\u00e9n, a unos 540 kil\u00f3metros de la Ciudad de Buenos Aires y cercana al l\u00edmite bonaerense con la provincia de La Pampa, hab\u00eda nacido en 1921. Fundada por Arturo Vatteone, el secreto del \u00e9xito de la villa fue su excepcional cercan\u00eda a la&nbsp;<strong>Laguna de Epecu\u00e9n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La laguna posee un nivel de\u00a0<strong>salinidad\u00a0<\/strong>excepcionalmente alto, que ha llegado a compararse con las aguas del Mar Muerto. Eso convirti\u00f3 casi inmediatamente a Villa Epecu\u00e9n en un destino elegido por quienes buscaban mejorar su salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Es que la enorme concentraci\u00f3n de minerales del agua de la laguna, as\u00ed como su condici\u00f3n de aguas termales, dieron a la zona un prestigio y una popularidad in\u00e9ditos. Incluso la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) lleg\u00f3 a incluir las aguas de la laguna en su categor\u00eda de \u201chipermarinas\u201d, lo que a la vez las abarcaba como aptas para medicina tradicional por su capacidad para tratar&nbsp;<strong>padecimientos reum\u00e1ticos y de la piel<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Las familias m\u00e1s acomodadas de la aristocracia bonaerense empezaron a elegir Villa Epecu\u00e9n para sus vacaciones y para sus tratamientos. As\u00ed, la localidad no par\u00f3 de crecer en cuanto a la construcci\u00f3n de hoteles, residencias lujosas para sus hu\u00e9spedes m\u00e1s frecuentes, y tambi\u00e9n industrias vinculadas a la extracci\u00f3n de sal y sus derivados.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia los a\u00f1os setenta, la \u00e9poca dorada de la localidad del sudoeste bonaerense, viv\u00edan all\u00ed unas 1.500 personas. Lo m\u00e1s impactante era c\u00f3mo esa poblaci\u00f3n se multiplicaba durante el verano, cuando llegaban, en las mejores temporadas, unos&nbsp;<strong>25.000 turistas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de las propiedades medicinales que se le atribu\u00edan a la laguna, Epecu\u00e9n se destacaba tambi\u00e9n por la belleza de su entorno y por una obra arquitect\u00f3nica que se destacaba por sobre las dem\u00e1s.&nbsp;<strong>\u201cEl Matadero\u201d<\/strong>, creaci\u00f3n del reconocido arquitecto&nbsp;<strong>Francisco Salamone<\/strong>, es una creaci\u00f3n que combina el art dec\u00f3 con el funcionalismo y ciertos elementos del futurismo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Obras que empezaron pero no terminaron<\/h2>\n\n\n\n<p>Estar tan cerca y depender tanto de la laguna expuso a Epecu\u00e9n a un escenario inestable. Algunas temporadas, la&nbsp;<strong>sequ\u00eda&nbsp;<\/strong>acechaba y achicaba la cantidad de visitantes, y por ende, la actividad econ\u00f3mica del lugar. A la vez, por la irregularidad del caudal de la laguna, tambi\u00e9n hab\u00eda temporadas de aguas m\u00e1s altas, lo que amenazaba con inundar el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1975, el gobierno bonaerense puso en marcha la construcci\u00f3n de<strong>&nbsp;un canal, el Ameghino, para conectar distintas cuencas y regular el nivel del agua<\/strong>. Pero cuando se produjo el golpe militar de marzo de 1976, la obra, de gran envergadura,&nbsp;<strong>se abandon\u00f3<\/strong>&nbsp;as\u00ed como estaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia la d\u00e9cada del 80, las lluvias tuvieron cada vez m\u00e1s impacto en la localidad.&nbsp;<strong>Cada a\u00f1o, la laguna crec\u00eda entre 50 y 50 cent\u00edmetros<\/strong>. Un&nbsp;<strong>terrapl\u00e9n&nbsp;<\/strong>de casi cinco metros de altura proteg\u00eda a Epecu\u00e9n de esa laguna hom\u00f3nima que no paraba de crecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en noviembre de 1985 la tragedia fue inevitable. La&nbsp;<strong>Provincia&nbsp;<\/strong>estaba en medio de una emergencia:&nbsp;<strong>4,5 millones de hect\u00e1reas de su territorio estaban inundadas<\/strong>, drama que conserva su vigencia. En ese contexto, y con la experiencia de los a\u00f1os anteriores, tanto los habitantes como especialmente los bomberos de la zona advirtieron que el terrapl\u00e9n pod\u00eda ceder.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ni las autoridades municipales ni las provinciales acusaron recibo. Subestimaron el riesgo y aseguraron que, en caso de haber un eventual desborde, el mismo no superar\u00eda los diez cent\u00edmetros.<\/p>\n\n\n\n<p>La enorme tormenta y la sudestada que se combinaron la noche del 10 de noviembre de 1985 demostraron que los bomberos y los vecinos ten\u00edan raz\u00f3n y que las autoridades hab\u00edan obrado, al menos, con negligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El agua empez\u00f3 a filtrarse lentamente del otro lado del terrapl\u00e9n, pero finalmente esa contenci\u00f3n cedi\u00f3 y el pueblo se inund\u00f3. El agua empez\u00f3 a ocupar Villa Epecu\u00e9n de forma lenta pero sostenida. Durante quince d\u00edas hubo un operativo para evacuar a todos -o casi todos, en realidad- los habitantes de la villa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No hubo muertos, pero ninguno de los pobladores de Epecu\u00e9n conserv\u00f3 algo de su patrimonio<\/strong>. Perdieron sus casas, sus autos, sus muebles, sus fotos. Las historias de sus vidas. La inundaci\u00f3n era tal que los ata\u00fades del cementerio empezaron a flotar y hubo que trasladarlos al cementerio de Carhu\u00e9, a siete kil\u00f3metros de Villa Epecu\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la evacuaci\u00f3n, la inundaci\u00f3n estuvo lejos de aliviarse. En 1987 lleg\u00f3 a su pico m\u00e1ximo y casi una d\u00e9cada despu\u00e9s de que la laguna venciera al terrapl\u00e9n, Villa Epecu\u00e9n estaba&nbsp;<strong>siete metros bajo el agua<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La aparici\u00f3n del pueblo fantasma<\/h2>\n\n\n\n<p>El desborde h\u00eddrico cubri\u00f3 Villa Epecu\u00e9n durante nada menos que veinte a\u00f1os. Pero hacia&nbsp;<strong>2005&nbsp;<\/strong>y gracias a obras de infraestructura que impidieron el ingreso de caudales externos,&nbsp;<strong>el agua empez\u00f3 a bajar<\/strong>. Lo que hab\u00eda debajo, lo que emergi\u00f3 de debajo de la inundaci\u00f3n, fue&nbsp;<strong>un pueblo fantasma, en ruinas<\/strong>. El esqueleto de una localidad con sus autos y bicicletas oxidados, sus \u00e1rboles muertos, sus casas vac\u00edas y arrasadas,&nbsp;<strong>todo carcomido por la sal<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ni la inundaci\u00f3n ni el resurgimiento de debajo del agua cambiaron el destino de Villa Epecu\u00e9n, eminentemente tur\u00edstico. Cuando la localidad estaba bajo agua, hab\u00eda turistas que se acercaban para pasear en bote por sus calles. Pero el verdadero furor fue despu\u00e9s de que el agua bajara, tras 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>Las ruinas se convirtieron en un<strong>&nbsp;atractivo tur\u00edstico<\/strong>. Desde 2021, el eje tur\u00edstico del partido bonaerense de Adolfo Alsina son, de hecho, las ruinas de Villa Epecu\u00e9n. Van sobre todo turistas nacionales e internacionales, fot\u00f3grafos y cineastas, que han usado la zona como escenario apocal\u00edptico.<\/p>\n\n\n\n<p>El Matadero, la obra de Salamone, es uno de los puntos m\u00e1s visitados por quienes se acercan a conocer Epecu\u00e9n en busca de calles abandonadas, restos urbanos y las marcas que dej\u00f3 la tragedia h\u00eddrica. Las propiedades curativas de la laguna, un emblema de la villa, ya no suscitan el inter\u00e9s de la era dorada pero siguen siendo un atractivo del lugar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00faltimo habitante de un pueblo desierto<\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Pablo Novak<\/strong>&nbsp;nunca se fue de la zona. Fue el \u00fanico vecino de Epecu\u00e9n que&nbsp;<strong>se resisti\u00f3 a la evacuaci\u00f3n<\/strong>: continu\u00f3 all\u00ed en medio de las ruinas. Ten\u00eda una ubicaci\u00f3n clave, a doscientos metros del n\u00facleo de la villa. Hab\u00eda construido su casa all\u00ed por consejo de su padre, que hab\u00eda recibido a la vez la advertencia de un arquitecto sobre los peligros de las inundaciones en un territorio as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo llamaron \u201cDon Pablo\u201d y tambi\u00e9n \u201cEl solitario de Epecu\u00e9n\u201d, y los a\u00f1os lo convirtieron en una leyenda del lugar. Nacido en 1930, fue testimonio vivo de la historia de la villa: de su construcci\u00f3n, de su \u00e9poca dorada, de la inundaci\u00f3n, de c\u00f3mo emergi\u00f3 cuando el agua empez\u00f3 a bajar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l y Chozno, su perro, recorr\u00edan las ruinas a caballo o en bicicleta. En entrevistas con la televisi\u00f3n argentina, con la BBC y con canales de YouTube de gran popularidad, Pablo contaba hasta el cansancio las historias de su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre dijo que disfrutaba de su vida all\u00ed, que&nbsp;<strong>no quer\u00eda irse a \u201cempezar de vuelta\u201d a ning\u00fan lado<\/strong>. El silencio inimitable de la villa y el canto de los p\u00e1jaros al amanecer eran de sus cosas favoritas en su d\u00eda a d\u00eda. Viv\u00eda solo en su chacra, cocinaba con gas de garrafa y ten\u00eda instalados paneles solares que le prove\u00edan energ\u00eda el\u00e9ctrica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tan abanderado de su pueblo se volvi\u00f3 Pablo Novak que en 2020 el Municipio de Adolfo Alsina lo reconoci\u00f3 como Embajador Cultural y Tur\u00edstico del distrito.<\/p>\n\n\n\n<p>El 21 de enero de 2024, a pocos d\u00edas de cumplir 94 a\u00f1os, muri\u00f3 Novak, el \u00faltimo habitante de Villa Epecu\u00e9n. Hab\u00eda sufrido un ACV un tiempo antes. Su deseo fue que lo cremaran y esparcieran sus cenizas en las calles de su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la muerte de Pablo,&nbsp;<strong>Villa Epecu\u00e9n fue declarado oficialmente como un pueblo desierto<\/strong>. Quedan all\u00ed sus ruinas, su esqueleto salado, el recuerdo de una villa que vivi\u00f3 su \u00e9poca dorada y que se hundi\u00f3 por el abandono de las autoridades, pero que nunca fue olvidada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por la salinidad de su laguna, fue un destino medicinal para las familias patricias bonaerenses. 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